Un seminarista bien formado será un futuro sacerdote bien formado.
Un sacerdote bien formado conserva en el tiempo el entusiasmo del corazón, acoge con alegría la frescura del Evangelio, habla con palabras capaces de tocar la vida de la gente; y sus manos, ungidas por el obispo en el día de la ordenación, son capaces de ungir a su vez sus heridas, las esperas y las esperanzas del pueblo de Dios.


PLAN DE VIDA
El seminario tiene como finalidad la adecuada formación(espiritual, humana, intelectual y pastoral)de los futuros sacerdotes de la Diócesis de Torreón.




1. ORACIÓN
La oración dirige nuestra jornada. Los martes rezamos con quienes nos acompañan.


2. HOGAR
.El seminario es nuestra casa. En ella convivimos y cultivamos la fraternidad, acercándonos a Dios.


3. ESTUDIO
El estudio es una pieza clave en nuestra formación como seminaristas y futuros sacerdotes


4. MISIÓN
Estamos en la parroquia, vamos de misiones y participamos en actividades socio-caritativas


5. DEPORTE
El deporte es una pieza clave en nuestra formación como seminaristas y futuros sacerdotes
En el seminario de Torreón, cada rincón está diseñado para fomentar un ambiente de colaboración y crecimiento personal. Los espacios de convivencia combinan confort y funcionalidad, creando un entorno ideal para la formación y el desarrollo. El área de descanso y las salas de estudio están cuidadosamente diseñadas para promover la reflexión y el diálogo, mientras que los espacios comunes invitan a la interacción y al fortalecimiento de la comunidad. Los jardines y áreas recreativas ofrecen un oasis de tranquilidad, perfectos para momentos de relax y reflexión en medio del día. En el Seminario de Torreón, cada espacio está pensado para nutrir tanto el espíritu como la mente, haciendo de la experiencia un viaje enriquecedor y memorable.
Espacios de convivencia



